PRINCIPAL | MEDIO AMBIENTE | MONITOREO ATMOSFÉRICO
Monitoreo Atmosférico


 

 

GASES Y PARTÍCULAS MONITOREADAS

OZONO

MONOXIDO DE CARBONO

BIÓXIDO DE AZUFRE

ACIDO SULFHÍDRICO

ÓXIDOS DE NITRÓGENO Y MONOXIDO DE NITRÓGENO

DIOXIDO DE NITRÓGENO

Ozono (03)

El ozono se considera como uno de los contaminantes de mayor preocupación en la actualidad, ya que es altamente oxidante y afecta a los tejidos vivos, se asocia con diversos padecimientos en la salud humana.
Es un contaminante que se puede encontrar de dos formas, la primera formando parte de las capas superiores de la atmósfera (Estratosfera), donde funciona como un compuesto vital. Ahí, el ozono ayuda a filtrar los rayos ultravioleta provenientes del Sol. Es una protección que evita que el 90 % de la radiación ultravioleta atraviese la atmósfera y cause algún tipo de daño.
Por otra parte, el ozono a nivel del suelo es un contaminante que no se emite directamente de los escapes o chimeneas, más bien se forma en el aire a partir de la reacción química de los óxidos de nitrógeno y azufre que resultan de la quema de los hidrocarburos, al quemarse combustibles se producen contaminantes que, al ser vertidos a la atmósfera, reaccionan con la luz del Sol, generalmente en los días tibios y soleados, con temperaturas que oscilen entre los 24º y 32º C y esto es lo que forma el ozono, el cual ha aumentado sus niveles considerablemente en los últimos años.
La información que se tiene para evaluar con exactitud los efectos del ozono y poder emitir conclusiones definitivas no es suficiente, algunos estudios realizados demuestran que la cantidad de este contaminante que respiramos diariamente es suficiente para causar el envejecimiento prematuro de los pulmones, acelerar los procesos de envejecimiento celular, casos de fibrosis pulmonar y cáncer de pulmón. Los resultados de estudios epidemiológicos indican que propicia el desarrollo temprano de enfermedades respiratorias crónicas.
Algunos científicos comparan el efecto del ozono en la membrana pulmonar con el efecto del sol al quemar la piel, ya que las células dañadas se reponen al cabo de unos días y las células muertas se eliminan por un proceso parecido a la descamación de la piel después de una quemadura de sol. La repetición continua de este tipo de daño, puede causar daño permanente en el pulmón a largo plazo. Otro tipo de padecimiento asociado con la exposición constante al ozono, es la alteración de las funciones de la arteria aorta y daños al sistema cardiovascular.
Entre los grupos de la población con mayor susceptibilidad por exposición a concentraciones de ozono destacan:
1.- Niños y adultos mayores. Debido a la susceptibilidad de su sistema inmunológico estos grupos se consideran como los más vulnerables a los efectos del ozono, ya sea por la posibilidad de desarrollar alguna enfermedad debido a una exposición de largo plazo o por muerte prematura. Algunos estudios demuestran que la función respiratoria de los niños que realizan actividades físicas al aire libre disminuye de manera reversible cuando las concentraciones ambientales de ozono oscilan entre 0.12 y 0.20 ppm.
2.- Personas con enfermedades respiratorias.- La exposición a ozono puede empeorar el estado de salud de personas que padecen enfermedades pulmonares crónicas, tales como el enfisema y la bronquitis. No existe evidencia de que el ozono cause estas enfermedades; sin embargo, estas personas sienten los efectos del ozono antes que personas consideradas sanas. En personas que padecen enfisema, la exposición a concentraciones entre 0.1 y 0.15 ppm disminuye el consumo y la cantidad de oxígeno arterial. En personas asmáticas se presentan ataques en días con concentraciones superiores a 0.13 ppm.
3.- Personas que realizan actividades al aire libre.- Los adultos saludables que realizan ejercicio o trabajo al aire libre se consideran un grupo potencial de padecer los efectos causados por el ozono, sobre todo los debidos a una exposición a corto plazo o exposición aguda. Algunas personas consideradas sanas pueden ser más susceptibles al ozono en comparación de otras. La exposición a concentraciones de 0.05 ppm provoca disminución de la capacidad pulmonar. En situaciones de exposición por períodos de 8 horas a concentraciones de 0.03 ppm de ozono, cualquier persona, aún las consideradas sanas, presentan irritación nasal y de garganta; las personas fumadoras presentan dificultad para respirar y agotamiento. En los atletas la exposición a concentraciones de 0.3 ppm durante una hora, reduce su condición física, provoca tos e irritación del aparato respiratorio
Los individuos que viven en zonas donde se registran regularmente concentraciones altas de ozono, presentan diversos síntomas, como: irritación ocular, de nariz y garganta, tos, dificultad y dolor durante la respiración profunda, dolor subesternal, opresión en el pecho, malestar general, debilidad, náusea y dolor de cabeza. Por otra parte, los daños por exposición a ozono dependen de la sensibilidad de cada individuo y del tipo de exposición.


Monóxido de Carbono (Co)


La concentración de monóxido de carbono en el aire, representa aproximadamente el 75% de los contaminantes emitidos a la atmósfera; sin embargo, es una molécula estable que no afecta directamente a la vegetación o los materiales. Su importancia radica en los daños que puede causar a la salud humana al permanecer expuestos por períodos prolongados a concentraciones elevadas de éste contaminante.
Es el contaminante mas difícil de eliminar, es derivado y producido principalmente por la combustión incompleta en los motores de los diferentes medios de transporte, por lo que este gas depende directamente de la afinación de los motores, de la eficacia en la combustión de los procesos industriales, de las condiciones y características del sistema vial y el tráfico. Estos factores hacen que las concentraciones de este gas sean más altos en los periodos de mayor circulación vehicular.
El CO tiene la capacidad de unirse fuertemente a la hemoglobina, la proteína de los glóbulos rojos que contiene hierro y la cual se encarga de transportar el oxígeno a las células y tejidos a través de la sangre.
Al combinarse el CO con la hemoglobina, forma carboxihemoglobina (COHB), lo cual indica una reducción significativa en la oxigenación de nuestro organismo (hipoxia), debido a que el CO tiene una afinidad de combinación 200 veces mayor que el oxígeno, por lo que provoca una sobrecarga de trabajo para el corazón, ya que debe realizar un mayor esfuerzo para bombear sangre a todo el organismo
La hipoxia causada por CO puede afectar el funcionamiento del corazón, del cerebro, de las plaquetas y del endotelio de los vasos sanguíneos. Su peligro es mayor en aquellas personas que padecen enfermedades cardiovasculares, angina de pecho o enfermedad vascular periférica. Se le ha asociado con la disminución de la percepción visual, capacidad de trabajo, destreza manual y habilidad de aprendizaje. Probablemente su efecto crónico se vincula con efectos óticos, así como aterogénicos.
Se asocia frecuentemente con la disminución de la percepción visual, la capacidad de trabajo, la destreza manual y la habilidad de aprendizaje.

Las personas a las que afecta en forma mas sensible y directa son:
Personas con enfermedades cardiovasculares.
Angina de pecho.
Enfermedades cardioperiféricas.

Bióxido de Azufre (SO2)

Se produce generalmente por la quema de combustibles que contienen azufre y por la producción de energía en las plantas termoeléctricas, además de los vehículos automotores, por lo que las concentraciones más altas de este bióxido se presentan en las áreas de mayor actividad industrial y tránsito vehicular. Contribuye a formar la lluvia ácida. Otro factor perjudicial es el hecho de que el bióxido de azufre es un precursor del ozono.

En altas concentraciones el dióxido de azufre puede ocasionar dificultad para respirar, humedad excesiva en las mucosas de las conjuntivas, irritación severa en vías respiratorias e incluso al interior de los pulmones por formación de partículas de ácido sulfúrico, ocasionando vulnerabilidad en las defensas.

El dióxido de azufre es causante de enfermedades respiratorias como broncoconstricción, bronquitis y traqueítis, pudiendo llegar a causar broncoespasmos en personas sensibles como los asmáticos, agravamiento de enfermedades respiratorias y cardiovasculares existentes y la muerte; si bien los efectos señalados dependen en gran medida de la sensibilidad de cada individuo, los grupos de la población más sensibles al dióxido de azufre incluye a los niños y ancianos, a los asmáticos y a aquellos con enfermedades pulmonares crónicas como bronquitis y enfisema.

La combinación de óxidos de azufre y partículas suspendidas actúan sinérgicamente produciendo un efecto combinado mucho más nocivo que el efecto individual de cada uno de ellos por separado. Experimentos realizados en animales expuestos a concentraciones de SO2 de 9 a 50 ppm, muestran cambios morfológicos y funcionales permanentes similares a los que presenta la bronquitis crónica.

Acido Sulfhídrico (H2S)

Gas incoloro y altamente venenoso con olor a huevos podridos, se origina en volcanes activos y por la descomposición de la materia orgánica en pantanos, ciénagas y llanuras cubiertas por las mareas, causado por la descomposición de los aminoácidos sulfurosos de las albúminas por bacterias putrificantes y tiobacterias. El ácido sulfhídrico puede estar presente en donde exista una mezcla de hidrocarburos y sulfuros. También hay otras fuentes orgánicas donde se puede encontrar el H2S, fábricas de celulosa, pantanos y alcantarillas. El H2S es un producto natural generado por la descomposición orgánica, Es una sustancia irritante y un tóxico para los nervios y las células. Puede producir irritación en los ojos y vías respiratorias, catarro bronquial y náuseas. En grandes concentraciones produce anosmia (pérdida del sentido del olfato), convulsiones y narcosis.

Óxidos de Nitrógeno (NOx) y Monóxido de Nitrógeno (NO)

Son contaminantes que por sí mismos no representan un problema para la salud pública, pero una vez que reaccionan con la luz solar, producen compuestos tóxicos, especialmente si están presentes los hidrocarburos. dentro de estos compuestos tóxicos encontramos las cetonas, los aldehídos, los radicales alquinos y los nitratos de peroxiacetilo, que provocan lagrimeo e irritación de garganta, los óxidos de nitrógeno en la naturaleza contribuye en la formación de la lluvia ácida (Al combinarse con el agua y el oxigeno atmosférico se oxidan formando ácidos y nitratos), disminuye la visibilidad del aire y es uno de los principales generadores de ozono.

Al estar en la atmósfera, al igual que el Monóxido de Carbono, disminuye la capacidad respiratoria al combinarse con la hemoglobina de la sangre, reduce el transporte de oxígeno, se relaciona con afecciones del tracto laringeo- traqueo- bronquial y la resistencia a infecciones.

Dióxido de Nitrógeno (NO2)

El dióxido de nitrógeno puede irritar los pulmones, causar bronquitis y pulmonía, así como reducción significativa de la resistencia respiratoria a las infecciones.
Los efectos de exposición a corto plazo no son claros, pero la exposición continua o frecuente a concentraciones mayores a las encontradas normalmente en el aire, puede causar un incremento en la incidencia de enfermedades respiratorias en los niños, agravamiento de afecciones en individuos asmáticos y con enfermedades respiratorias crónicas.
A diferencia del ozono, las concentraciones de NO2 en interiores pueden ser más altas que las registradas en el exterior; esto se debe a que una fuente de éste contaminante son las estufas que utilizan gas L.P. Actualmente se acepta que no hay evidencia científica confiable que sugiera la posibilidad de efectos crónicos atribuibles al NO2. Sin embargo, el dióxido de nitrógeno puede ser fatal a concentraciones elevadas.

Google

WEB CEAMA
El Clima en MorelosEl Clima en Morelos
Monitoreo Atmosférico Monitoreo Atmosférico
Ley de Transparencia
Estado de Morelos