La naturaleza y la cultura, fuentes de vida, significación y potencia productiva, han sido desplazadas por el proceso de globalización económica que ha desencadenado un proceso de degradación ambiental y destrucción de las formas de organización de la vida y la cultura.
La eficacia Tecnológica y la maximización del beneficio a corto plazo que rigen a la economía globalizada, han acelerado procesos de uniformización del paisaje, de producción de monocultivos, de pérdida de diversidad biológica, de homogenización cultural y de urbanización de los asentamientos humanos. El crecimiento económico se alimenta así de un proceso de extracción destructiva de recursos naturales, de degradación de la energía, en los procesos de producción y consumo de mercancías.
El carácter y relevancia de esos impactos sobre la población y la estructura socioeconómica, el medio construido y el medio natural, dependerá, no sólo del tipo y magnitud del proyecto, sino también de la gestión ambiental que se dé con relación a éstos. Para lo cual, en el Estado de Morelos se han ido implementando estrategias que permitan un desarrollo sustentable, para generar un equilibrio entre el desarrollo económico y la perpetuación del medio socioambiental morelense. Estas estrategias se pueden ver reflejadas claramente en el Comité Técnico sobre Impacto Ambiental que realiza las funciones del ya extinto Consejo Ciudadano de Impacto Ambiental a partir del 4 de diciembre del 2000 y que se encarga de analizar y opinar sobre los estudios preventivos y las manifestaciones de impacto ambiental, así como de proponer las medidas de mitigación a los impactos negativos al ambiente derivados de la ejecución de la obra o actividad de que se trate. Este Comité esta formado por un equipo interdisciplinario, como lo son instituciones de investigación (tales como el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua), colegios (el Colegió de Biólogos, de Arquitectos y de Ingenieros) y dependencias estatales y municipales relacionadas con la materia, que permite el análisis de cada estudio desde diferentes perspectivas, con lo que se pueden realizar propuestas reales para el desarrollo del proyecto sin que esto implique la destrucción del medio que lo circunda.
El desarrollo sustentable de los proyectos no sería posible, si se limitara la gestión ambiental al análisis y la propuesta de medidas de mitigación complementarias a las ya propuestas supuestas en el estudio. Por lo cual, es necesario un seguimiento de las obras ya condicionadas por el Comité, para corroborar que se esté dando cumplimiento a las medidas de mitigación en las diferentes etapas de la obra.
Cabe resaltar que en muchas ocasiones, el desarrollo de las obras se empieza antes de que ésta cuente con un resolutivo en materia de impacto ambiental, para lo cual, esta Comisión continuamente se encuentra supervisando y en contacto con los diferentes municipios que conforman este Estado, para poder tener mayor control con respecto a las obras que se desarrollen y poder regularizarlas en materia de impacto ambiental.
El vínculo de apoyo que se ha logrado con los municipios en parte ha sido gracias a la preocupación por parte de la Comisión por desarrollar las habilidades técnicas, Jurídicas y administrativas de éstos en materia de evaluación de estudios de impacto ambiental, de manera que puedan conocer la normatividad aplicable en la materia, así como los procedimientos administrativos requeridos, a efecto de promover la armonización de las actividades productivas y el desarrollo con la protección del ambiente. Esto se vio reflejado en el "CURSO DE CAPACITACIÓN MUNICIPAL EN MATERIA DE IMPACTO AMBIENTAL" que fue impartido en tres etapas y estuvo dirigido específicamente a las autoridades municipales encargadas de coordinar, regular y normar las actividades de desarrollo urbano, ecología y/o medio ambiente.
A partir del año 2000 hasta el día de hoy, han predominado las obras correspondientes al rubro de servicio, siguiendo en importancia las obras de desarrollos habitacionales y en orden descendente los rubros comercial, industrial y recreativo.
La ejecución de estas obras generan un gran impacto al ambiente, que de no estar regulado, ocasionarían a corto, mediano y largo plazo, impactos negativos que difícilmente se podrían atenuar si no se contara con las manifestaciones en materia de impacto ambiental, herramienta indispensable que permite coexistir el desarrollo con el medio ambiente en un plano de sustentabilidad. |